MARTIN PESCADOR: EL PÁJARO BALA

martin pescador

Octubre de 2006. Otoño.

He aprovechado dos semanas de vacaciones en el trabajo, para bajar a mi pueblo y hacer una pequeña escapada para ver aves al Valle de Alcudia.

Esta vez tocaba visitar la famosa Sierra Umbría del Valle de Alcudia.

Había leído mucho sobre esta mítica sierra que es zona ZEPA precisamente por sus valores ornitológicos. Siempre me habían fascinado los relatos que aseguraban que todavía existían en ella linces ibéricos y la última manada de lobos castellano-manchegos.

Umbria Valle de Alcudia

Umbria Valle de Alcudia

Ver estas dos especies era una utopía, pues los mamíferos son desconfiados, esquivos y de comportamientos nocturnos o crepusculares. Pero el sólo hecho de contemplar este magnífico paisaje merecía la ocasión.

Partí del bello pueblo de Alamillo y tomé la carretera en dirección a San Benito.

Esta carretera es muy tortuosa, con curvas muy cerradas, no apta para gente que se marea, pero después de este pequeño contratiempo, el esfuerzo merece la pena.

Desde un mirador en un puerto de montaña se puede observar una de las vistas más increíbles del Valle de Alcudia.

Como si de una fotografía aérea se tratase podemos ver al fondo la Sierra Solana del Valle de Alcudia, el pueblo de Alamillo, parte del Valle de Alcudia y; a nuestras espaldas, tendremos la Sierra Umbría del Valle de Alcudia.

Al fondo Alamillo

Al fondo Alamillo

Según ascendemos por la carretera veremos como va cambiando la vegetación por bandas altitudinales, empezando por una vegetación más esclerófila compuesta por encinas, retamas y jaras, a una más húmeda con alcornoques, quejigos, brezos y madroños.

Hice una pequeña parada en el pintoresco pueblo de San Benito (pedanía de Almodóvar del Campo), con una arquitectura tradicional digna de mención. Casas de piedra, con dinteles de piedra en las fachadas y bonitos patios con naranjos, que denotan la influencia andaluza de este bello rincón del sur de Ciudad Real.

Después de abandonar el pueblo, hice otra parada en el río Guadalmez, justo donde hace frontera con la provincia de Córdoba. Aquí el río ofrece un paisaje de lo más evocador, con unas orillas llenas de vegetación y un cauce con aguas cristalinas.

Y justo, cuando estaba haciendo fotos al río, pasó una bala azul a toda velocidad.

La seguí como pude con la vista hasta qué se posó en la rama de un árbol.

No cabía de gozo, ¡era un martín pescador, mi segundo avistamiento de este ave!.

(La primera vez fue en los sotos del río Tajo en Villamanrique del Tajo, en Madrid).

Le estuve observando un rato, y desde esa rama se zambulló como un auténtico proyectil. Tras unos segundos bajo el agua salió con su recompensa: un pequeño pececillo.

Una secuencia natural, a modo de documental, difícil de olvidar.

Rio Guadalmez

Rio Guadalmez

Nuestro martín pescador (Alcedo atthis), es un bello pajarillo azul turquesa, con destellos metálicos y el pecho rojo, que lo hacen ciertamente inconfundible. Este, junto a la oropéndola, la carraca, y el abejaruco seguramente sean las aves con el colorido más bello de toda la avifauna ibérica.

Posee un pico fuerte a modo de puñal, muy certero para atravesar pececillos. Además de éstos, se alimenta de renacuajos y larvas de insectos.

martin pez

Es un auténtico especialista en la pesca con una gran precisión. Es tan hábil que es capaz de corregir el ángulo de refracción del agua. Ese que hace que veamos que el lápiz se vea torcido, cuando lo metemos en un vaso de agua.

martin volando

Hace su nido en los taludes de los ríos, donde pone entre 5 y 7 huevos esféricos blancos.

A veces usa nidos modificando los nidos abandonados del avión zapador o la madriguera de la rata de agua.

La tasa de mortalidad de las crías es muy alta ya sea por la acción de los depredadores o porque muchos mueren ahogados en sus primeros intentos de pesca. Generalmente, no suelen sobrevivir más de dos crías.

En invierno, algunos ejemplares del norte de Europa se unen a los nuestros lo que incrementa su número poblacional.

Es un ave común y que, con mucha paciencia en nuestras excursiones a zonas de río, podemos llegar a verla.

Habita en ríos con una buena vegetación de ribera, con aguas limpias, para poder observar los pececillos de los qué se alimenta. Es un bioindicador de la calidad de las aguas de los ríos y lo podemos encontrar en numerosos ríos del Valle de Alcudia, como el Valdeazogues, Esteras, Alcudia o Guadalmez.

También habita en estanques, charcas y zonas de embalse. En el cercano embalse de La Serena es muy frecuente observarlo.

Si alguna vez estais pescando con vuestra caña en alguno de estos ríos del Valle y veis pasar un destello azul fugaz a gran velocidad, seguramente nuestro pequeño pajarillo haya también empezado a pescar a su “manera tradicional”.

No lo perdáis de vista, que verlo en plena acción es uno de los mejores espectáculos naturales qué nos pueden brindar los ríos de este mítico Valle.

Y si tenéis la suerte de poder fotografiarlo, la satisfacción será doble.

¡Felices avistamientos!.

© Rafael Almena

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One thought on “MARTIN PESCADOR: EL PÁJARO BALA

  1. Tienes razón con el sobre nombre de pájaro bala, yo lo he fotografiado tres veces y las tres a una distancia increíble, puesto que su desconfianza junto con su veloz vuelo, hacen que cuando quieres disparar en la foto solo se distinga una pequeña mancha azulada. Saludos y Feliz Año.

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